jueves, 29 de junio de 2023

Cuando nadie me ve (yin)

 3 

  llegó. Sin una pizca de vergüenza, podía ver desde lejos el disfraz que portaba, un carnaval de palabras que accionaba una y otra vez en su cabeza. ¿Que ha pasado? - se preguntaba todo el tiempo - se supone que estás de mi lado, no a su favor ¿Te divierte ver lo frágil que me encuentro para burlarte? Hace tiempo que estoy así, y a pesar de todo, me cuesta soltar el dolor.  

   Desde ahora, comenzaré a jugar con la mente de otros, no sabrán las cosas que pienso, será una idea borrosa y luego comenzarán a pedir madurez. Día y noche, empezaba a ser uno solo, no había diferencias para él, todo trataba de una relación íntima en la oscuridad y la luz, pero se mostraba satisfecho con el resultado que le mostraba el dolor, sangraba en silencio, y buscaba en lo más profundo una sonrisa. 

     Sabía que al cambiar de aptitud, todos querrían buscar quebrar su voluntad, el solo pensaba en la forma de como les iba a perdonar, solo quería verlos venir, esperaba oculto entre las rosas, contaba con que todos creyeran su nuevo personaje, ese personaje que ellos habían creado. 


Cuando nadie me ve (Yin)

 2 

  


    En ocasiones, cuando la noche cae, cuando se encontraba en la hora más vulnerable, el silencio resoplaba en su oído como una mosca buscando donde posarse. Sus pensamientos ocupaban gran parte de la disponibilidad que tenía para relajarse, con frenesí, la angustia, hacia lo imposible para sacudirse del dolor. 

    Buscaba en la oración la paz, su alma ardía del dolor de no poder contenerlo, los ataques de pánicos llegaban por todos lados, pasado, presente, futuro. Todo en el mismo momento, los demonios le consumían toda la energía que le costaba reunir. 

    Siempre quiso tener la luz de su ángel, siempre ha querido poder invocarlo para obtener sabiduría, pero lo único que escucha es silencio, y se siente culpable, porque muchas veces el quiso estar y él le negó la entrada, ahora, es él quien no quiere aparecer. 

   Su corazón sufría de tanta soledad, su alma deseaba poder ser liberada, aunque no sabía cómo definirlo, solo esperaba una desenlace en silencio. Su cuerpo, de tanto sentir la agonía, ya no quería ser cómplice, quería continuar con la amenaza entre los juegos de la noche, las confusiones lacerantes, lo sumían en una rutina bastante pesada y aburrida. 

    Mientras tanto, su piel reflejaba el cansancio que en ocasiones, en las urnas más oscuras, no podía dormir. ¡Dame fuerza! ¡Dame la llave! ¡Encierra mis miedos! Pedía. Sin saber que poco a poco, se alejaba de la luz, no quería dudar, quería tener la seguridad de que alguien o algo, estaba ahí para él.  

   Pero sin duda, sabía que todo lo que estaba pasando, era una pesadilla que temía era su vida, sabía que la única forma de mantenerse de pie, era encontrar la forma de no ser esclavo de la sumisión, que debía ser irreverente, no consumirse para sobrevivir. 

Cuando nadie me ve (Yin)

 1 

Y entonces surgió, en todo el tiempo que tenía conviviendo en la jardin jamás se había preocupado de que color estaba el agua del río. No fue sino hasta un tiempo después que empezaron a suceder raros deslaves que iban corrohiendo la orilla de manera sigilosa; ella que siempre le encanta preocuparse por la manera como el mundo buscaba re acomodar su forma, lo advirtió. 

  Sin comentarlo, comenzó a observar al río, ver como sus agua iban empapando silenciosamente la viña para humedecer y crear en los cultivos un agujero entre el ambiente y el misterio que tenía el agua. 

  La brecha creada era muy estrecha, pero tenía vida, cada vez que ella trataba de mostrarle a todos que estaba desaparecía, ella sentía como la observaban desde el fondo el río. 

  Él, que siempre resultaba ser bastante elocuente y perspicaz, infirio que esto podía ser una provocación a la tranquilidad del jardín y mostró su resplandor.

   Ella por otro lado, decidió tomar un camino diferente para lograr ver qué se trataba en las profundidades de ese río que carecía de verdad en su reflejo. Entonces, decidió esperar a que el agua sola siguiera su curso y no presentarse como descabellada la idea de una inundación deliberada.

 

Cuando nadie me ve (yin)

 3    llegó. Sin una pizca de vergüenza, podía ver desde lejos el disfraz que portaba, un carnaval de palabras que accionaba una y otra vez ...