Llegaste imponiéndote sobre mi fracaso
Envolviendome con tu sonrisa
Cubriendo cada centímetro de mi pesada agonía
Perforando con luz la oscuridad que me ataba
Juegas con la picardía de tu ojos
Ries de mis niñeras, sabes que me tienes
Los lamentos quedaron atrás
Los conjuros que me mantenían atado al dolor huyeron
Me tomas de la mano con tanta suavidad que siento tu calor invadiendo mi piel
Me impregnas con tu boca desapareciendo el mundo
Mi vista se nubla, solloza
Mi corazón corre emocionado
No titubeó para tenerte
Las dudas se apoderan de mí
Mi alma se eleva con solo verte
Mi espíritu crece de tal manera que puedo ver las curvas de la tierra
Te veo allí
Ensimismada
Me calmas
Serenas mi mente
Me ayudas en mis batallas intermitentes
Le haces justicia a mi juicio
Me ayudas a obtener mi salvación.
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